Homero es la fuente más completa para conocer las relaciones de la diosa Hera con todas las demás divinidades del Olimpo. Escribe que la diosa Hera, "la de los grandes ojos", es una deidad que tiene el mismo linaje que el poderoso Zeus, fue engendrada como la más venerable de las diosas y, además, se convirtió en esposa del rey del Olimpo.

A la diosa Hera se la consideraba como la reina del Olimpo y, según cuenta el gran narrador Hesíodo, sus padres fueron el titán Cronos y Rea, diosa de la tierra.

Pero además sus peculiaridades y características abarcan aspectos de todo tipo. Muy especialmente se suele criticar a esta diosa su excesiva terquedad, su crónico malhumor y su actitud celosa e intransigente ante los amoríos de su esposo Zeus. Claro que, si sucediera lo contrario, si ésta pagara al rey de los dioses y de los hombres con la misma moneda, habría que ver la furia que tal acción desencadenaría en aquél.